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Cachito nunca tuvo dueño. Ni siquiera un nombre fijo. En el barrio le decían «el perro de la esquina»
Emilio Delgado estaba sirviéndose un café doble cuando sonó el timbre. Dejó la taza sobre la encimera
Mi nombre es Mateo Herrera. A los treinta y ocho años era dueño del Taller Herrera, un garaje de reparación
Papá dejó la universidad y empezó a trabajar cargando bultos en un mercado de San Antonio para criarme
— Con esto te alcanza para el camión. Apresúrate a casa. Mi mamá nos espera para comer. Me quedé bajo
El sol de Miami me dio justo en los párpados. Lo primero que sentí fue ese ardor, como si alguien me
El día que Valeria Núñez entró a la entrevista, el aire acondicionado del piso cuarenta y siete del Grupo
Valentina creció en Hialeah mirando a su mamá con una mezcla de amor y frustración que le apretaba el pecho.
— Mayra, ¿perdiste la razón? — gritó Alejandro, pálido, cuando su esposa entró por la puerta mucho antes
Me llamo Mirta, tengo 73 años y cada mañana entro a la oficina de Panaderías El Globo en Hialeah con









